Animales electrocutados atendidos en el JRC

En el Caribe Sur suceden cientos de electrocuciones a fauna silvestre cada año, aunque solo unos pocos llegan aún vivos al Centro de Rescate. Recibimos una media de 25-30 animales electrocutados al año, de los cuales conseguimos salvar y recuperar el 30% (Ver gráfica). El 70% de los animales electrocutados son perezosos y monos, y el resto son kinkajues, opossums, aves y reptiles, entre otros.

Cada animal electrocutado significa un enorme reto. La electrocución provoca un cuadro de problemas muy graves que suele causar la muerte. En ocasiones el animal aumenta la temperatura hasta más de 43 grados, provocando un fallo multiorgánico. Frecuentemente encontramos amplias zonas de necrosis de tejidos. Salvar al animal suele implicar severas amputaciones de extremidades y grandes zonas de piel afectada.

En ocasiones los animales pueden ser recuperados con mucho tiempo y esfuerzo, pero es un número mínimo comparado con la cantidad de ejemplares fallecidos por esta causa.

Programa Shock Free Zone

El programa Free Shock Zone que lanzamos desde el JRC en cooperación con el ICE y la supervisión de MINAE consiste en aislar transformadores y líneas eléctricas sin aislamiento. Tenemos inventariados los puntos negros donde se producen más accidentes, gracias a los registros de ICE y JRC.

Nuestro objetivo para 2.018 es aislar 10 de esos transformadores. Necesitamos vuestra ayuda y colaboración!

Comprar los materiales para aislar un transformador nos cuesta $250. ICE aporta el personal profesional, equipos y vehículos especializados para su instalación.

Haz una donación

JRC no recibe ayudas gubernamentales, toda nuestra financiación procede de las ayudas recibidas de nuestros amigos y visitantes.

Tu ayuda irá directamente a aislar un punto identificado donde los animales silvestres se están electrocutando.

Electrocutaciones de fauna silvestre en Costa Rica

Cada año se producen más de 3.000 electrocuciones de fauna silvestre. Decenas de mamíferos tales como monos, perezosos, hormigueros, zorros, ardillas así como aves y reptiles mueren electrocutados diariamente en las líneas eléctricas de todo el país.

Casi la totalidad de las líneas utilizadas en Costa Rica para el suministro del servicio eléctrico son aéreas y están construidas con materiales conductores sin aislamiento (conductores de aluminio desnudo). Son una causa permanente de riesgo de electrocución para cualquier ser vivo que tenga contacto o aproximación a las líneas eléctricas.

Las líneas de baja tensión o secundarias tienen un nivel de voltaje de 120 y 240 voltios. Las líneas de distribución de mediana tensión o primarias tienen voltajes superiores a los 14.000 voltios. Ambos tipos de línea tienen el potencial de provocar la electrocución de cualquier ser vivo. Los transformadores que se instalan en los postes tienen los mismos niveles de voltaje que las líneas eléctricas por lo tanto son igualmente causantes de muchos casos de electrocución de fauna.

Acciones realizadas hasta el momento por el JRC

El Centro de Rescate Jaguar viene realizando desde hace una década diferentes esfuerzos y acciones ambientales en materia de prevención y atención de impactos por electrocución de fauna.

Hemos enviado solicitudes por escrito y mantenido múltiples reuniones con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para buscar soluciones integrales y permanentes a esta problemática.

Nuestros animales residentes han servido como estudio para diseñar pasos adecuados para la fauna arborícola en colaboración con el ICE. Se han instalado diversos puentes en toda la zona.

También apoyamos gestiones presentadas ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) y ante la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (ARESEP) para lograr que se modifique la legislación ambiental sobre el desarrollo y operación de líneas eléctricas en el país. Las nuevas líneas eléctricas deben de ser aisladas de forma obligatoria.

Mientras tanto tenemos la obligación de continuar la lucha emprendida ante estas instituciones gubernamentales así como ejecutar acciones ambientales que permitan prevenir y evitar en algún grado los impactos ambientales por electrocución de fauna.

En 2.018 finalmente el ICE asumió con mayor interés la problemática de electrocuciones de animales en la región del Atlántico Sur.

El mes de abril el ICE realizó la sustitución de líneas secundarias desnudas por líneas secundarias con aislamiento en varios sectores de alto riesgo de electrocución. Igualmente instalaron materiales aislantes sobre 20 postes y 8 transformadores ubicados en lugares identificados como de riesgo de electrocución entre Puerto Viejo de Talamanca y Manzanillo.

El ICE nos ha ofrecido continuar con un programa anual y permanente de ejecución de acciones de prevención de impactos. El número de actuaciones dependerá de los recursos asignados en su presupuesto anual y también que el JRC aporte los materiales aislantes necesarios.

Coste de aislar líneas y transformadores eléctricos

EL JRC deberá aportar materiales y equipos aislantes en aquellos casos en que el ICE no tenga suficientes existencias. Cabe indicar que estos materiales aislantes son muy especializados y por lo tanto costosos tal y como se puede observar en la siguiente información:
  • Costo promedio de materiales requeridos para aislar un transformador: $250.
  • Costo promedio de materiales requeridos para aislar un poste con montaje trifásico: $500. El costo promedio para aislar un kilómetro de línea trifásica es de $6.000.
  • Costo promedio de materiales requeridos para aislar un poste con montaje monofásico: $180. El costo promedio para aislar un kilómetro de línea monofásica es de $2.000.

Historias de superación

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Mamma Mia es una perezosa adulta de dos dedos (Choloepus hoffmanni). Los bomberos la trajeron desde Siquirres el 29 de agosto de 2.016. Vino con un bebé agarrado a ella que afortunadamente no estaba afectado por la electrocución. Padecía importantes quemaduras en la nariz y todas sus extremidades. El brazo derecho estaba completamente necrótico y en malas condiciones y lo tuvimos que amputar a la altura del hombro. Los dos pies estaban dañados con pérdida de ligamentos y falta de movilidad.
En la actualidad Mamma Mía vive con nosotros en el Centro. Es un animal no liberable que recibe todos los cuidados posibles por parte de nuestro equipo. Y su bebé sobrevivió y se encuentra bien.
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Skye es una joven mona conga (Alouatta palliata) que llegó con la Policía desde el centro de Limón en octubre de 2.017. Se había electrocutado y padecía graves quemaduras en su mano derecha. Un dedo tuvo que ser amputado. Sospechamos que su madre murió en la electrocución.

Desde entonces Skye forma parte de nuestro grupo de congos y está creciendo al lado de sus compañeros. Cada día sale al bosque y muestra un carácter independiente y feliz. Es una superviviente nata y estamos seguros que se va a poder reintroducir con éxito una vez que alcance su madurez sexual.